RETA: equiparación y protección justa de la figura autónoma
Art. 50 CE · Ley 20/2007 del Estatuto del Trabajo Autónomo
Qué proponemos
El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) arrastra una doble desigualdad histórica respecto al régimen general: por un lado, la figura autónoma paga cuotas desproporcionadas respecto a sus ingresos reales; por otro, recibe a cambio una protección claramente inferior, especialmente en incapacidad temporal y en jubilación. El motor del comercio de proximidad y del emprendimiento está, así, penalizado en origen y desprotegido en la prestación. La reforma del RETA aborda ambas caras de la desigualdad: la equiparación de la pensión de jubilación de la figura autónoma con la del régimen general a igual esfuerzo contributivo, y la adaptación de las cotizaciones a los ingresos netos reales, con mejora progresiva de la acción protectora.
Desarrollo operativo
RETA: equiparación de la pensión de jubilación de la figura autónoma
La realidad hoy. El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) arrastra una doble desigualdad histórica respecto al régimen general: paga cuotas desproporcionadas respecto a sus ingresos reales y, a cambio, recibe una protección claramente inferior en la jubilación. El motor del comercio de proximidad y del emprendimiento llega a la edad de retiro con pensiones sensiblemente más bajas que las dla persona trabajadora por cuenta ajena con trayectorias equivalentes, una injusticia que nadie ha corregido.
Lo que propone Pragma. Reforma del RETA para equiparar la pensión de jubilación de la figura autónoma con la del régimen general a igual esfuerzo contributivo, corrigiendo la desprotección estructural que hoy deja a quienes han sostenido el tejido productivo de proximidad en situación de desamparo al retirarse.
RETA: protección justa y cotizaciones proporcionales para la figura autónoma
La realidad hoy. El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos arrastra una doble desigualdad histórica respecto al régimen general: por un lado, la figura autónoma paga cuotas desproporcionadas respecto a sus ingresos reales —una cuota fija que en 2024 parte de unos 290 € mensuales en el tramo mínimo, ignorando si el mes fue bueno o malo—; por otro, recibe a cambio una protección claramente inferior, especialmente en incapacidad temporal (IT) y en jubilación. El motor del comercio de proximidad y del emprendimiento está, así, penalizado en origen y desprotegido en la prestación.
Lo que propone Pragma. Trabajar por cuenta propia no debe ser una condición de segunda clase. A igual esfuerzo contributivo, igual protección. Mejora progresiva de la acción protectora del RETA: prestación por incapacidad temporal efectiva desde el primer día de baja, sin trabas burocráticas, y una estructura de jubilación que reconozca el esfuerzo contributivo real a lo largo de toda la vida laboral. En paralelo, las cotizaciones se adaptarán definitivamente a los ingresos netos reales mediante tramos proporcionales, con exención o reducción significativa en fases iniciales de actividad o con rendimientos mínimos. La figura autónoma dejará de pagar de más por protegerse de menos.