Pragma Humanismo Intergeneracional·Humanismo Pragmático
Bienestar social · Programa 1

Reforma educativa analógica y cultural

Art. 27 CE

Objetivo

Qué proponemos

Devolver al sistema educativo la excelencia académica, el pensamiento crítico, la lectura profunda y el desarrollo emocional, dotando al alumnado de un entorno de aprendizaje equilibrado que priorice el soporte analógico y retrase el paso al digital hasta haber consolidado los aprendizajes fundamentales.

Desarrollo operativo

Escolarización hasta los 18 años y convivencia inteligente del formato analógico con la tecnología

La realidad hoy. La escolarización en España finaliza a los 16 años y el abandono escolar temprano se sitúa en el 12,8 % en 2025 (Eurostat/FUNCAS, 2025), uno de los más altos de la Unión Europea, cuya media es del 9,1 % (Eurostat, 2025). Paralelamente, la digitalización acelerada de las aulas se ha extendido sin suficiente respaldo pedagógico: el informe de la UNESCO sobre tecnología en la educación (2023) advierte de que el uso intensivo de pantallas no garantiza mejores resultados y puede perjudicar la atención y la salud mental infantil, y el último informe PISA (OCDE, 2022) registra un descenso de la comprensión lectora y las matemáticas en España.

Lo que propone Pragma. Continuación de los estudios y la formación hasta los 18 años, con posibilidad de combinar estudios y trabajo a partir de los 16. Retorno al formato analógico tradicional basado en libros de texto en papel, cuadernos de escritura y pizarras para menores de 16 años, apartando el uso masivo de pantallas. Se incorporará una asignatura específica de alfabetización digital, ofimática avanzada, ciberseguridad y conocimiento tecnológico a partir de los 10 años, con una carga lectiva de 3 horas semanales.

Currículo académico: reforma honesta del sistema educativo

La realidad hoy. El currículo actual está sobrecargado de contenidos, ha relegado disciplinas clave para el pensamiento crítico y presenta una formación fragmentada que dificulta la comprensión integrada del mundo. La evaluación sigue siendo predominantemente sumativa y selectiva, y el informe PISA 2022 (OCDE) confirma el descenso del rendimiento en lectura, matemáticas y ciencia. El sistema educativo actual no funciona: lo demuestran los datos de abandono escolar temprano, los resultados PISA y la brecha entre la formación que reciben las personas jóvenes y las competencias que el mundo real exige. Hace falta una reforma honesta que reconozca este fracaso y lo aborde de raíz, sin maquillajes ni reformas cosméticas.

Lo que propone Pragma. Diseñar un currículo integrado que recupere la excelencia académica, el pensamiento crítico y el desarrollo emocional, sin la sobrecarga de contenidos actual. La selección de materias se realizará bajo criterios pedagógicos objetivos: relevancia para la comprensión del mundo, desarrollo del pensamiento crítico y la lógica, formación científica y humanística equilibrada, preparación para la vida adulta y el mundo laboral, y desarrollo emocional y cívico. El diseño curricular se encomendará a profesionales de la pedagogía y la didáctica, no a intereses políticos partidistas, y se revisará de forma periódica y transparente con la participación del profesorado.

Condiciones pedagógicas y entornos de aprendizaje

La realidad hoy. Los ratios en las aulas públicas españolas se sitúan, según el informe anual «Panorama de la Educación» de la OCDE, en torno a 20 alumnos por aula en primaria y 28 en secundaria, pero la realidad en muchos centros públicos supera las 25-30 personas por grupo, con frecuente falta de profesorado de apoyo e infraestructuras con deficiencias de climatización, insonorización y ergonomía, lo que dificulta la atención individualizada y el bienestar en el aula.

Lo que propone Pragma. La evaluación será formativa y formadora. Los grupos no superarán las 16 personas, garantizando atención individualizada. Todas las aulas estarán dotadas de infraestructura óptima para el aprendizaje, y se trabajará y estudiará en condiciones medioambientales, de higiene y ergonómicas adecuadas.

Dignificación del profesorado y del personal de los centros educativos

La realidad hoy. El profesorado y el personal que trabaja en los centros educativos arrastran condiciones laborales deterioradas: sobrecarga docente, ratios elevadas, burocratización creciente, falta de reconocimiento profesional y salarios que no reflejan la responsabilidad social de su trabajo. La precariedad y la falta de apoyo afectan a la calidad de la enseñanza y al bienestar de quienes la imparten, y dificultan la retención del talento docente.

Lo que propone Pragma. Mejora sustancial de las condiciones laborales, salariales y profesionales del profesorado y de todo el personal que trabaja en los centros educativos: reducción de la carga burocrática, plantillas suficientes, reconocimiento profesional, formación continua remunerada y salarios dignos que reflejen la responsabilidad social de la enseñanza. El éxito de cualquier reforma educativa depende, en primer lugar, de las personas que la hacen posible en las aulas.

Red pública de bibliotecas y fomento de lectura

La realidad hoy. La red pública de bibliotecas arrastra décadas de subfinanciación: según el Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Cultura, el gasto público en bibliotecas por habitante se mantiene bajo y miles de municipios carecen de servicio estable o de personal bibliotecario profesional. Al mismo tiempo, un patrimonio bibliográfico considerable permanece disperso en almacenes, trasteros, instituciones en desuso y colecciones particulares, en riesgo real de pérdida o deterioro.

Lo que propone Pragma. Dotación presupuestaria para mejorar las bibliotecas públicas existentes y elevar su calidad en todos los municipios y barrios, recuperando la figura central del bibliotecario profesional e impulsando clubes de lectura intergeneracionales y talleres de escritura. Se acometerá además una labor de rescate del patrimonio bibliográfico disperso: localización, recuperación y restauración de los libros desperdigados por almacenes, trasteros, instituciones en desuso y colecciones particulares en riesgo de pérdida, para devolverlos al circuito público, catalogarlos y ponerlos a disposición de la ciudadanía.

Bibliotecas en los centros educativos

La realidad hoy. La mayor parte de los centros educativos públicos carecen de una biblioteca escolar funcional con bibliotecario profesional, fondo actualizado y programación estable. Los informes de la Red Europea de Información en Educación (Eurydice) y del propio Ministerio de Educación señalan que la biblioteca escolar sigue siendo un espacio marginal en la mayoría de centros, sin dotación ni horario lectivo garantizado.

Lo que propone Pragma. Dotación de una biblioteca escolar completa y actualizada en cada centro educativo público, con bibliotecario profesional, fondo bibliográfico amplio, salas de lectura y programación estable de clubes de lectura y talleres de escritura integrados en el currículo, garantizando que todo el alumnado tenga acceso diario al libro físico y a la lectura profunda dentro del propio centro.