Pragma Humanismo Intergeneracional·Humanismo Pragmático
Economía y ambiental · Programa 11

Protección de ecosistemas, regeneración del Mediterráneo y prevención forestal

Art. 45 CE · Directiva Hábitats y Estrategia de Biodiversidad UE

Objetivo

Qué proponemos

Proteger rigurosamente el patrimonio natural terrestre y marino de España, combatiendo los vertidos ilegales, regenerando el Mediterráneo desde su base biológica —el plancton, regulador climático vía DMS, y el equilibrio del pH— y blindando los bosques y las costas frente a los incendios y la degradación ambiental mediante una vigilancia tecnológica de bajo impacto, respetuosa con la fauna, y la acción de los cuerpos de guardia y protección costera.

Desarrollo operativo

Vigilancia forestal y guardabosques especializados

La realidad hoy. Los cuerpos de guardabosques y agentes forestales arrastran un déficit estructural de plantilla denunciado reiteradamente por los sindicatos: déficits del 30 % en comunidades como Castilla-La Mancha, pérdida neta de efectivos en los últimos años —en Andalucía la plantilla pasó de 698 a 602 agentes— y jornadas que en ocasiones superan las 24 horas. El resultado es que amplias zonas del territorio quedan sin vigilancia continua y los vertidos incívicos y los riesgos forestales se detectan tarde.

Lo que propone Pragma. Refuerzo sostenido de efectivos y medios materiales hasta cubrir el déficit real, con plantillas dignas y jornadas que permitan una vigilancia efectiva y continua del territorio, control de vertidos incívicos en espacios naturales y prevención activa de riesgos. No se trata de crear un cuerpo nuevo, sino de dotar al existente de las personas y los recursos que hoy no tiene.

Flota de drones inteligentes de prevención de incendios

La realidad hoy. Los drones ya se emplean en la lucha contra los incendios forestales, pero su uso se concentra en el combate activo —e incluso está prohibido en zona de operaciones por interferir con los medios aéreos—, mientras que el patrullaje preventivo autónomo y permanente es prácticamente inexistente o se limita a experiencias piloto estacionales. La detección precoz de conatos sigue dependiendo, en gran medida, de la casualidad o de llamadas ciudadanas, y en 2025 se quemaron más de 355.000 hectáreas, muy por encima de la media de la última década (WWF España / MITECO, 2025).

Lo que propone Pragma. Implantación de redes permanentes de drones autónomos dotados de sensores térmicos e inteligencia artificial, dedicadas exclusivamente a la detección precoz y al patrullaje preventivo en zonas de alto riesgo forestal y merenderos rurales —fuera de las operaciones de extinción, donde no interfieren con los medios aéreos—, de modo que el conato se detecte en minutos y no en horas. Los drones serán de bajo impacto acústico y propulsión eléctrica, con rutas planificadas que eviten las áreas de cría y anidación y los periodos de mayor sensibilidad de la fauna, de modo que la vigilancia tecnológica proteja el bosque sin perturbar la vida que alberga.

Vigilancia costera y proyecto de limpieza integral del Mediterráneo

La realidad hoy. Existen instrumentos valiosos, pero se quedan en la fase de estudio y seguimiento: las Estrategias Marinas de España (MITECO, Real Decreto 1365/2018) son programas de monitorización de basuras en playas, aguas flotantes y fondos (BM-1, BM-2, BM-3), y el proyecto Plastic Busters MPAs (Interreg Med, 2018-2022) fue una iniciativa de investigación y armonización de métodos entre ocho países euromediterráneos. Ambos miden y evalúan el problema, pero ninguno retira los residuos a escala ni cierra su ciclo. Falta el paso del monitorizar al limpiar de forma activa y masiva.

Lo que propone Pragma. Impulsar un plan de limpieza activa del litoral y los fondos mediterráneos que se apoye en esos marcos existentes y los lleve un paso más allá: coordinar la actuación de las administraciones españolas con los marcos multinacionales, ampliar la red de áreas marinas protegidas, profesionalizar las cuadrillas de limpieza submarina y costera y cerrar el ciclo de los residuos recuperados mediante su integración en la economía circular. El valor añadido es pasar de medir la basura a retirarla y revalorizarla.

Proyecto Mare Nostrum: regeneración del plancton y equilibrio del Mediterráneo

La realidad hoy. El Mediterráneo es uno de los mares más castigados del planeta por el cambio climático y la acidificación. En 2024 registró su temperatura superficial más alta jamás documentada, con máximos de 33 °C frente a Mallorca (Copernicus, 2024), y las olas de calor marino se han convertido en un fenómeno recurrente. Paralelamente, la acidificación oceánica avanza a un ritmo diez veces superior al de cualquier momento de los últimos 300 millones de años: el pH superficial global ha descendido de 8,11 en 1985 a 8,04 en 2024, un incremento de acidez cercano al 18 % (Copernicus Marine Service, 2024), y en el Mediterráneo el pH ya ha caído 0,08 unidades desde la era industrial (UAB, 2023). Esta alteración química dificulta la calcificación del plancton —foraminíferos y pterópodos cuyas conchas se disuelven en aguas más ácidas— y degrada la base misma de la cadena alimentaria marina.

Lo que propone Pragma. El plancton no es solo la base de la cadena alimentaria: es un regulador climático de primer orden. El fitoplancton produce dimetilsulfuro (DMS), un gas que pasa a la atmósfera y favorece la formación de nubes, regulando el régimen de lluvias y la temperatura del entorno mediterráneo (hipótesis CLAW, Lovelock). La pérdida de plancton reduce la emisión de DMS y altera el ciclo de precipitaciones, con efectos directos sobre el clima y las lluvias de la cuenca. El Proyecto Mare Nostrum aborda la regeneración del Mediterráneo desde su base: monitorización continua del pH y de la salud del plancton mediante redes de sensores marinos no invasivos; reducción de los vertidos que acidifican las aguas y destruyen la biocenosis; restauración activa de praderas de posidonia —sumideros de carbono que estabilizan el pH y oxigenan el agua— y de arrecifes que protegen la biodiversidad; y fomento de la investigación pública sobre tecnologías de restauración del plancton y de estabilización química del agua, bajo titularidad pública. La regeneración del Mediterráneo no es solo una cuestión de biodiversidad: es una cuestión de clima, de lluvias y de soberanía alimentaria.

Campañas educativas de concienciación ciudadana

La realidad hoy. Existen campañas valiosas —como las del proyecto LIBERA o #MiPuebloSinBasuraleza de SEO/BirdLife—, pero son iniciativas puntuales, impulsadas mayoritariamente por ONG, sin continuidad institucional ni presencia sistemática en el sistema educativo y los medios públicos. La concienciación depende hoy del voluntarismo civil, no de una política pública estable.

Lo que propone Pragma. Convertir la concienciación en un programa institucional permanente, con presencia estable y reglada en el currículo escolar y en los medios de comunicación públicos, enfocado en el respeto absoluto al entorno natural, la prohibición de arrojar desperdicios y la puesta en valor de la fauna y flora mediterráneas. El valor añadido es pasar de campañas estacionales de ONG a una política pública continuada que alcance a toda la ciudadanía, no solo a la ya sensibilizada.