Pragma Humanismo Intergeneracional·Humanismo Pragmático
Bienestar social · Programa 4

Demografía, pensiones sostenibles y cuidado de la dependencia

Arts. 49 y 50 CE · Pilar Europeo de Derechos Sociales

Objetivo

Qué proponemos

Asegurar la sostenibilidad del sistema público de pensiones y una atención digna e integral a las personas en situación de dependencia, abordando a la vez el reto demográfico del envejecimiento y el despoblamiento del territorio, de modo que la protección social sea equitativa entre generaciones y territorialmente cohesionada.

Desarrollo operativo

Sostenibilidad sin recortes

La realidad hoy. El sistema público de pensiones enfrenta una presión demográfica creciente —con un ratio de activos por pensionista en deterioro— y un debate recurrente sobre su sostenibilidad financiera. El gasto en pensiones supera el 12 % del PIB español (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones), uno de los más altos de la Unión Europea, mientras muchas pensiones mínimas siguen por debajo del umbral de la pobreza. El debate público se ha instalado en una falsa disyuntiva: o se bajan las pensiones o el sistema quiebra. Pragma rechaza de raíz esa disyuntiva.

Lo que propone Pragma. Garantía de que ninguna pensión existente se reduce: el sistema se sostiene sin recortes. Reforzamiento de los mecanismos de complemento a las pensiones mínimas para erradicar la pobreza en la vejez. La sostenibilidad se garantiza por la vía de los ingresos —crecimiento económico, empleo digno, cotización plena y lucha contra el fraude—, no por la vía del recorte de prestaciones.

Atención integral y digna a la dependencia

La realidad hoy. El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia arrastra una lista de espera estructural, con decenas de miles de personas pendientes de valoración o de prestación, y una financiación por debajo de las necesidades reales, según los sucesivos informes del Defensor del Pueblo y del Comité Autonómico. La atención recae de forma desproporcionada sobre las mujeres de la familia, en una carga de cuidado no reconocida ni retribuida.

Lo que propone Pragma. Despliegue efectivo y plenamente financiado del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, garantizando plazas y servicios suficientes de ayuda a domicilio, centros de día y plazas residenciales de calidad, con personal profesional cualificado y ratios adecuadas, de modo que la atención a las personas dependientes no recaiga de forma exclusiva y desproporcionada sobre las mujeres de la familia.

Repoblación, natalidad y conciliación familiar

La realidad hoy. España presenta una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, con un índice sintético de fecundidad de 1,10 hijos por mujer en 2024, mínimo histórico (INE, 2024), y un proceso de despoblación rural acelerado, sin una política integrada de conciliación y de servicios de la primera infancia que acompañe la decisión de tener descendencia, y con escasos incentivos al empadronamiento en municipios en riesgo demográfico.

Lo que propone Pragma. Conjunto integrado de medidas para frenar el despoblamiento y apoyar a las familias: servicios públicos de educación y cuidado de la primera infancia de calidad y cobertura universal, permisos parentales iguales e intransferibles para fomentar la corresponsabilidad, e incentivos económicos y de acceso a vivienda vinculados al empadronamiento en municipios en riesgo de despoblación, en coordinación con las factorías de economía circular y el empleo público del programa de repoblación rural.

Cuidado de las personas mayores y vida independiente

La realidad hoy. El modelo de atención a las personas mayores se orienta mayoritariamente a la residencia o al cuidado familiar, sin desarrollar de forma estructurada redes de proximidad, teleasistencia y adaptación accesible de las viviendas que permitan un envejecimiento activo y la vida independiente en el entorno habitual. La esperanza de vida al nacer en España se sitúa entre las más altas del mundo, en 84,01 años en 2024 (INE, 2024), lo que hace urgente un modelo de vida independiente sostenible.

Lo que propone Pragma. Promoción de un modelo de envejecimiento activo y vida independiente, con redes de proximidad de servicios sociales comunitarios, teleasistencia y adaptación accesible de las viviendas, de modo que las personas mayores puedan permanecer en su entorno habitual el mayor tiempo posible en condiciones de dignidad, seguridad y participación social.